Una implantación realista de abas dura entre seis y doce meses, según el tamaño de la empresa. Quien le prometa mucho menos, o ya está incluyendo el retrabajo en el plan o no le está contando toda la verdad. Trabajamos con un plan de proyecto sólido y con hitos claros — con la experiencia de seis implantaciones acompañadas, tanto en las medianas empresas de Baden-Württemberg como en toda la región DACH (Alemania, Austria y Suiza).
Nada de promesas milagrosas — un plan.
De seis a doce meses, según el tamaño de la empresa y el panorama de procesos: ese es el marco honesto para una implantación de abas. Fijamos hitos medibles y le avisamos pronto si algo pone en peligro el plan — no cuando el go-live ya tambalea.
Con nosotros, cada implantación pasa por siete fases: análisis de procesos, concepto, configuración y personalización, migración de datos, formación, go-live y acompañamiento posterior. Cada fase tiene un resultado definido — usted sabe en todo momento dónde está el proyecto y qué viene después.
Algunas implantaciones llegan a nosotros cuando ya llevan tiempo en marcha — y se han atascado. Entramos, hacemos un inventario honesto de lo que está terminado y de lo que solo lo parece, y devolvemos el proyecto a un plan realista. Sin buscar culpables, con prioridades claras.
Porque sabemos dónde están los errores caros — y dónde no.
Análisis de procesos, personalización, migración de datos, go-live: nuestro fundador Oliver ha acompañado seis implantaciones de abas y fue durante años formador en la abas Academy. Los errores que encarecen los proyectos de ERP los conocemos de cerca — y planificamos esquivándolos.
Un ERP es tan bueno como las personas que trabajan con él. Por eso la formación forma parte fija de nuestro plan de proyecto — a tiempo antes del go-live, no con prisas después.
Las primeras semanas de funcionamiento real deciden la aceptación. Durante el acompañamiento posterior seguimos localizables, corregimos rápido los problemas de arranque y ajustamos allí donde el día a día resulta distinto del concepto. Después toma el relevo nuestro soporte.
Donde el estándar no basta, adaptamos — de forma limpia y documentada, para que las actualizaciones futuras no se conviertan en una reconstrucción. Más al respecto en Personalización e interfaces.
Una implantación se compone de muchas disciplinas — las más importantes las cubrimos nosotros mismos.
Cuéntenos dónde está. Le diremos con honestidad qué es realista — aunque la respuesta resulte incómoda.
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